ERA DE LA REPÚBLICA
Se inicia este período con la proclamación y las guerras de
la independencia que concluyen en Chiloé en 1826. El estilo neoclásico traído
por Toesca se convierte en el modelo de la nueva República, realzando edificios
públicos y la renaciente vida ciudadana.
Hacia mediados del siglo XIX la evolución de la República se ve impulsada por la prosperidad económica, derivada de la minería y la agricultura. Los inmigrantes aportan detalles artesanales y manufacturados de gran calidad con influencias de sus lugares de origen, Inglaterra, Francia, Norteamérica, que enriquecen las manifestaciones arquitectónicas de la época, que dejan de ser representativas de localidad y raza para ser símbolo del tiempo en que se vive. En 1891, luego de la revolución, los consecuentes cambios en la política administrativa crean el sistema de comuna autónoma, en que se subdividen las jurisdicciones territoriales y aparecen diversos lugares como Municipalidades propias Posteriormente, luego de sucesivos decretos y leyes, se termina por restituir éstas a su antigua jurisdicción.
En 1812 muere el padre Antonio de Zúñiga, cuyo espíritu y
dedicación lo hicieron merecedor del recuerdo de la comunidad por él asistida
como "el santo cura de Peumo", jerarquizando el origen del poblado de
Zúñiga. Por esta época la gran cantidad de compras, ventas y permutas de
tierras condujo al establecimiento de un escribano público, que llevó desde
1814 a 1846 un registro notarial de las transacciones exclusivo para Zúñiga y
La Estacada. Esto no significa, sin embargo, que el lugar hubiese adelantado
mayormente. Hacia 1824 Zúñiga es descrito como "un caserío insignificante,
muy inferior en todo a Tunca" y cuyo oratorio - la capilla del cura Zúñiga
- estaba en ruinas. Guacargüe y Peumo
eran los centros de abastecimiento en los que se daba mayor actividad y el
punto intermedio era Tunca, lugar de paso desde Pencahue a Coltauco (pasando
por Zúñiga). Zúñiga pasa a depender de Guacargüe para su abastecimiento por su
mayor accesibilidad al no tener que cruzar grandes ríos. Hacia 1847 Zúñiga
experimentó un auge y sus vecinos con mayor solvencia económica construyen y
mantienen una capilla que luego es erigida en viceparroquia de Guacargüe por el
presbítero José Ramón Ramírez. Por estos años Zúñiga carecía de caminos
transitables; una descripción de los caminos en Peumo hacia 1840 puede dar una
idea de cómo eran éstos: "aunque irregular en su línea a causa del
desorden de la población, con la anchura de 13, 20 y 25 varas (10, 16 y 20
metros aproximadamente) en los callejones tapiados y con regulares puentes… un
callejón de estacada y rama de espino con una zanja por ambas orillas al
exterior de la acequia y el plan hábil contiene 14 varas (11 metros más o
menos). En tiempo crudo es intransitable…"
Acerca de las casas, hasta este período no habían sufrido
grandes variaciones desde el tiempo de la Colonia, sólo había aumentado la
cantidad de edificios anexos a cada residencia, pero los materiales y sistemas
constructivos continuaban siendo similares. Sus fachadas eran simples y
lógicamente resultado de su planta. En testamentos e inventarios de la época se
encuentran descripciones en las que predomina el adobe en muros principales y
palizada embarrada y blanqueada cuando había divisiones interiores. Los techos
de carrizo y algunas veces en la casa principal de tejas sobre enmaderación de
patagua o canelo y su envarillado de canelo y caña. Las puertas de madera de
patagua de una o dos hojas; las principales a veces con chapa y llave. Las
ventanas – bastante menos en cantidad que las puertas - "con balaustres
torneados y los barrotes calados con dos puertecitas engoznadas y sus dos
postigos de madera de patagua". El programa comúnmente consta de un cuerpo
o cañón a dos aguas cuyo ancho de 6 varas (5 m aproximadamente) parece ser
constante en la mayoría de los casos; corredores a ambos costados con cubierta
sostenida por horcones de espino labrados. En este volumen estaban la
"sala, quadra y recámara", habitaciones principales de la casa.
Anexos en edificios separados estaban la cocina y otras dependencias que
aumentaban conforme a la situación económica de la familia conformando patios.
Hacia 1850 llega a Zúñiga la familia Lisboa Huerta, que había adquirido una propiedad de aproximadamente 6 cuadras. Su solvente situación económica y su interés por el progreso del lugar hacen de don Ramón Lisboa el principal impulsor del crecimiento y desarrollo de Zúñiga, tarea en la que lo suceden sus hijos Luis Antonio, Francisco y Genaro entre otros. La construcción de la casa de la familia Lisboa […] es la muestra de la voluntad y del anhelo de promoción de don Ramón Lisboa. Hacia 1885 parte de la familia Lisboa emigró de Zúñiga, siendo don Luis Antonio notario en Peumo. Al año siguiente se desata una epidemia de cólera en el país que se prolonga hasta 1888. En la región del Cachapoal, que contaba con 21.693 habitantes, 682 mueren durante la epidemia y es Zúñiga quien acoge a los enfermos en un lazareto establecido por los hermanos Francisco y Genaro Lisboa, presbítero y médico respectivamente. Luego de la revolución del 91, Zúñiga pasó a ser una de las Municipalidades del departamento de Caupolicán. Sin embargo, hacia 1930 ya era parte de la comuna de San Vicente de Taguatagua. La población alcanzó en este período su mayor desarrollo - evidente hoy en su arquitectura - y contaba hacia 1899 con escuela gratuita y 560 habitantes.
La llegada del ferrocarril a Coltauco y a San Vicente de
Taguatagua enfoca el desarrollo de la región sobre estas dos ciudades y Zúñiga
consolida su carácter de "lugar de paso" hacia Coltauco, a menor
distancia que San Vicente, vadeando el Cachapoal. Al molino de Coltauco era
llevado el trigo de la zona y junto a
otros productos agrícolas y ganaderos era enviado posteriormente a Rancagua.
Desde 1903 opera en Zúñiga una oficina del Registro Civil y
el poblado constituía lugar de votación dentro del área. Por esta fecha sus
habitantes habían aumentado a 720 y la población rural era de 4.037 personas.
Finalmente, en 1924, Zúñiga erige su parroquia bajo la advocación de Nuestra Señora de la Merced y su jurisdicción comprende hasta hoy las capillas de Toquigua, Monte Lorenzo, Tunca al Medio y Tunca Arriba.
0 comentarios:
Publicar un comentario