Período preagroalfarero
Hacia los 10.000 años a.C. pueblos nómadas, pescadores,
cazadores y recolectores, ocupan la costa y los valles transversales. De
ascendencia común chincha atacameño-diaguita, viven en diversas bandas
separadas unas de otras por accidentes geográficos, diversos grados de
civilización y antagonismos que varían de la mutua reserva a la más aguerrida
hostilidad. Durante este período tuvo lugar una ocupación humana a orillas de
la laguna de Tagua-tagua hacia el 9430 AC (desecada mediante un canal de
drenaje a mediados del siglo XIX).
Período agroalfarero
Las actividades de pesca y caza son gradualmente
reemplazadas por la recolección de elementos vegetales para la alimentación,
variando hacia un proceso de cultivo de elementos aptos para el consumo.
La homogeneidad étnica que se extiende desde el extremo
norte al seno de Reloncaví, es interrumpida por la invasión del pueblo mapuche
procedente del oriente argentino, que establece su dominio entre los ríos
Toltén y Biobío, desplazando a sus primitivos ocupantes. La última invasión
inca, hacia 1473, comandada por el Inca Tupac Yupanqui, abordó la conquista del
sur del país. La influencia del imperio Inca es efectiva hasta el río Maipo; al
sur de éste, hay dominación relativa, ejerciéndose en forma pacífica y amistosa
a través de caciques locales, elevados a la categoría de nobles incas o
curacas. Más al sur, a orillas del río Maule, los incas son rechazados por los
mapuches. Los picunches, grupos al norte del Biobío, fueron influenciados por
la cultura inca y denominados "purum aucas" por la resistencia a su
paso colonizador, que se intensificaba a medida que avanzaban al sur.
En el valle conocido como Cachapoal, cuenca de Rancagua,
luego de las incursiones incas, éstos organizaron la vida aborigen
estableciendo curacazgos en Copequén y Chiñihue, punto de partida y centro de
la vida social del valle. Desde Copequén, donde asentaron su poderío los
curacas, se extendieron las formas de organización y cultura que iniciaron y
modelaron la vida de los caseríos de la zona. Idahue, Malloa, Taguatagua y
Codegua, entre los más antiguos "asientos" dirigidos por un cacique.
La zona es alternada y sucesivamente poblada. Sin embargo,
el último de los poblamientos y el clima, más húmedo que en el norte, han sido factores
adversos a la conservación de restos que permitan una adecuada reconstrucción
del pasado cultural. Cuchipuy es reconocido, hasta hoy, como el más antiguo de
los yacimientos arqueológicos encontrados en el valle central de Chile. Se
añade a su valor histórico y cultural, el espléndido paisaje en el que se
enclava

0 comentarios:
Publicar un comentario